jueves, 17 de diciembre de 2015

Suicide Mouse

Hola amigos, bienvenidos sean al terror mismo, antes que nada quiero mandarle saludos a Emmanuel , que no tiene blogger pero le prometí que le mandaría saludos. En fin, hoy vamos a hablar de un tema muy curioso, que a mi en lo personal me intriga muchísimo y es.... Suicide Mouse, amigos!!! Así que vamos a empezar.

En primera ¿quién no conoce a Mickey Mouse? Ese sonriente ratoncito de Disney que fue parte de la infancia de muchos de nosotros. Ahora bien, ¿quien conoce las caricaturas de Mickey de los 30´s? Esas que estaban en blanco y negro. Probablemente pensamos que es sólo una caricatura inocente, bueno, o eso parece...


Bien, escuché que existe una caricatura que no fue distribuida nunca, ni siquiera para los fans más apasionados de Disney.

De acuerdo a la mayoría de las fuentes, esta caricatura no tiene nada de especial. Simplemente es un loop continuo de Mickey caminando a través de 6 edificios, por unos 2 o 3 minutos antes de obscurecerse y terminar con la animación (más o menos como en Los Pica piedras). A diferencia de las musiquitas alegres de siempre, la canción de esta caricatura no era una canción para nada. Simplemente era como si golpearan un piano por minuto y medio antes de que se convirtiera en ruido blanco, nieve, por el resto del film.

Y este no era el alegre y viejo Mickey que amábamos tampoco, Mickey no estaba bailando, ni siquiera sonriendo. Simplemente caminando, como si tú o yo estuviéramos caminando, con una expresión facial normal, pero por alguna razón, su cara estaba girada hacia la izquierda, como teniendo una mirada sombría.

Hasta hace uno o dos años todos creían que después de que se obscurecía la escena, terminaba la caricatura. Pero cuando Leonard Maltin la estaba revisando para ponerla como un bonus en el DVD, decidió que esto era simplemente basura. Sin embargo, quería tener una copia digital por el simple hecho de ser una obra de Walt. Cuando digitalizó la caricatura en su computadora, se dio cuenta de algo: la caricatura duraba 9 minutos y 4 segundos. Esto es lo que me dijo mi fuente por email (es un asistente personal de uno de los más altos ejecutivos de Disney y es conocido del mismísimo Sr. Maltin).

Después de desvanecerse en negro, se queda así hasta el minuto seis; después regresa a Mickey caminando. El sonido era diferente esta vez. Era como un murmullo. No era una lengua, sino más bien como un grito gutural. Mientras el ruido se hace más indistinguible y fuerte en el siguiente minuto, la imagen se empieza a descomponer. La banqueta empieza a ir en direcciones que parecen imposibles basándonos en el caminado de Mickey. La sombría cara del ratón, lentamente se convierte en una sombría sonrisa.                      

En el minuto siete, los murmullos se convierten en un gritos escalofriantes (de esos que te duelen solo al escucharlos) y la imagen se pone más obscura, con colores que no eran posibles en esa época. La cara de Mickey, entonces, comenzaba a derrumbarse. Sus ojos rodaban hacia el fondo de su barbilla, como dos canicas en una pecera, y su extraña sonrisa apuntaba hacia arriba, al lado izquierdo de su cara.                      

Los edificios se convertían en escombros flotando en el aire, y la acera seguía en direcciones imposibles, navegando en direcciones extrañas. El Sr. Maltin quedó perturbado y dejó la habitación, enviando a un empleado para que terminara de ver el vídeo y tomara notas de todo lo que pasaba hasta el último segundo, y para que después guardara el disco de la caricatura en la caja fuerte. Resulta que al final del vídeo, después de un grito gutural, el filme termina de manera abrupta con la cara de Mickey en los créditos con lo que parecía ser una caja musical rota tocando en el fondo.                      

Esto pasa por más o menos unos 30 segundos, y sea lo que sea que pase en ese tiempo, nadie ha podido darme ni un poco de información. Un guardia de seguridad, que trabajaba conmigo, me dijo que estaba haciendo su ronda esa noche fuera de la habitación y vio al empleado salir temblando del cuarto diciendo: “El sufrimiento real no se ha conocido”, siete veces antes de que le quitara el arma al guardia y cometiera suicido.

Lo único que le pude sacar a Leonard Martin fue una frase de los últimos cuadros, una frase en ruso que decía: “Las vistas del infierno traerán a su audiencia de regreso”. Hasta donde sé, nadie más la ha visto, pero ha habido docenas de intentos de poner el archivo en Rapidshare por los empleados del estudio, los cuales han sido despedidos por eso.

EL MEME MOUSE

Bien, dice la creepypasta, nadie ha visto el video real completo y los que lo hacen se suicidan. Aunque hay varios videos en Youtube (bastante aterradores por cierto) con el nombre de Suicide Mouse o Suicide Mouse.avi ¿Serán sólo copias o el video real incompleto? ¿Será real o no? Aquí les dejo algunos de estos videos.



Aquí se despide Link Girl OG y les deseo buenas noches...






jueves, 9 de julio de 2015

Five Nights at Freddy's 4 Nuevas imágenes

Muy buenas a todos, queridos amigos, bienvenidos sean al terror mismo. Hoy les traigo tres nuevas imágenes de la página del señor Scott Cawthon. Perdón por mi ausencia, ya expliqué en el otro blog las razones.





Ahora vamos a subir el brillo.

En esta imagen aparece una pajarita un sombreo morado, lo que podría significar dos cosas: 1. Purple Freddy estará en FNaF4 2. Una referencia a que el Hombre Morado está de vuelta. Una vez que subimos el brillo podemos ver una frease incompleta en la parte de abajo: "Property of Fr____________________er" El espacio que falta lo llena perfectamente Fredbear Family Dinner, de modo que la frase diga "Property of Fredbear Familly Dinner" es decir "Propiedad de Fredbear Family Dinner". Esto significa que probablemente el juego ocurra en el primer restaurante.

En la segunda imagen podemos ver lo que podría ser un animatrónico con parecido a Balloon Boy o Freddy. Este usa la pajarita de la imagen anterior, tiene dientes afiladísimos no solo en la mandíbula, sino también en el estómago. En la parte donde he puesto la flecha, podemos ver algunas piezas metálicas y la fecha de salida del juego.


En esta última imagen, quizás la más aterradora, podemos ver a Springtrap pero muy pequeño, asimilandose a los muñecos diabólicos que vemos en las películas de terror. Esta imagen, tiene la frase "Terrible things come in small packages" (Las cosas terribles vienen en empaques pequeños") Una vez que subimos el brillo podemos ver cuatro grandes puertas. ¿Todo esto puede significar que la atraccion del horror será reconstruida? Solo queda esperar.

Aquí se despide Link Girl y les deseo buenas noches.







domingo, 31 de mayo de 2015

Or me? (Nightmare Foxy)

Muy buenas a todos queridos amigos, bienvenidos sean al terror mismo. Como ya sabrán ustedes o tal vez no, nuestro querido Scott Cawthon ha actualizado la imagen de su página, esta vez tenemos a Foxy.


Con tan sólo ver esta imagen, ya nos imaginamos las horas de terror que vamos a pasar con este juego, podemos notar un gran cambio en éste animatrónico. Podemos ver que la parte de arriba del hocico esta muy desgastada y tiene una incontable hilera de dientes, que, mas que los dientes de Foxy se parecen a los de una piraña. También podemos notar un intenso brillo rojo en sus ojos y una larga lengua metálica  muy parecida a la de una serpiente. 

Esta vez, la frase que acompaña a la imagen es "Or me?" (¿o yo?) de manera que complete la anterior frase "Was it me?" (¿este fui yo?). Así que vamos a ordenar las frases: The final chapter Was it me? Was it me? Or me? (El capítulo final. Este era yo? Este era yo? O yo?) Por lo que vemos no tiene mucho sentido, pero seguramente lo tendrá pronto.  Y como ya conocemos al señor Scott, esta imagen también debe tener algo escondido.


Así es amigos, tenemos que subir el brillo de nuevo. Pero en este caso la frase escondida es "Out of Order", la típica frase con la que relacionamos a Foxy "Fuera de Servicio".

Como ya dije en la entrada anterior, las posibles teorías que yo considero son que alguien tratara de reconstruir a los animatrónicos, probablemente los dueños de Freddy's Fright: The horror atraction. Eso explicaría que tengan algunos detalles que no tenían antes, tales como la lengua de Foxy y los cambios en el cuerpo de Freddy, además de los afilados dientes en todos los animatrónicos.

También les había mencionado que podrían tratarse de simples alucinaciones o "pesadillas" del protagonista del juego, teoría que no consideré demasiado, puesto que imaginé que la palabra NIGHTMARE en las imágenes podría referirse a que el juego en si, será una pesadilla para nosotros, de manera que pudiera mostrarnos que este nuevo juego podría ser aun más terrorífico que los demás. Pero he considerado más esta teoría,  de modo que pensando más en el tema he llegado a considerar a los posibles candidatos, o más bien, víctimas de estas pesadillas.




Kevin Rodney: Guardia del tercer juego

Iniciamos con el último guardia que conocimos, el guardia de FNaF3, mejor conocido como Kevin Rodney. Considerando que los animatrónicos Phantom del tercer juego sean alucinaciones, ya que es lo más probable, sabemos que Kevin Rodney es propenso a ellas, por lo que no sería extraño que las tuviese en algún otro momento. Pero podemos descartar esto, debido a que Bonnie nunca estuvo entre los animatrónicos Phantom, por lo que sería muy extraño que Kevin tuviera pesadillas con él.





Jeremy Fitzgerald: Guardia del segundo juego

Suponiendo que Jeremy haya sido la víctima de la mordida del 87, puesto que es lo más probable, por razones que les explicaré en alguna otra entrada; esto explicaría que no volviese a ver a los animatrónicos de la misma manera. Pero esto se descarta, debido a que Mangle, si hacemos caso a las teorías más aceptadas, ocasionó la mordida del 87, y Mangle no está entre los animatrónicos Nightmare, bueno, aun no. Pero también tenemos el hecho que Jeremy nunca vio a Bonnie con cara, por lo que no me explico como podría imaginárselo con cara si nunca la vio.





Fritz Smith: Guardia del segundo juego

Como ya sabemos, Fritz Smith sólo trabajó una noche, pues fue despedido al final de la misma. Por lo que es casi imposible que sea víctima de las alucinaciones, pero, conociendo al señor Scott, todo es posible, además, sólo se necesita una noche en Freddy Fazbear Pizza para no volver a dormir jamás.





Mike Schmidt: Guardia del primer juego

Teniendo en cuenta que los animatrónicos Nightmare, son los animatrónicos originales, Mike Schmidt es el candidato perfecto para el protagonismo del cuarto juego. Ya que, al pasar casi una semana con éstos, podría imaginárselos como la peor de sus pesadillas, pero no es la única opción.





El tipo del teléfono

Suponiendo que FNaF4 ocurriese antes del primer juego, el tipo del teléfono podría ser una gran candidato, pues ha trabajado con ellos desde FredBear Family Dinner. Muchísimo tiempo desde mi punto de vista, pero, aún tenemos un candidato más... ¿No te imaginas quién?




El Hombre de Morado

Así es amigos, el mismísimo hombre de Morado, es quizás quien más razones tuvo para temer a los animatrónicos, bueno, al menos antes de ser metido en Springtrap. En este caso FNaF4 tendría que ocurrir antes del tercer juego. 


Bueno amigos, estos son los posibles candidatos, en mi opinión, para ser los protagonistas de FNaF4, en caso de que se trate de simples pesadillas, recuerden que aun esta la teoría de la reconstrucción de los animatrónicos, pero en fin, eso lo dejo a su criterio y no se olviden que aun hay muchas cosas más por descubrir.

Aquí se despide Link Girl y les deseo Buenas noches...













sábado, 16 de mayo de 2015

Was it me?

Muy buenas a todos, queridos amigos, bienvenidos sean al terror mismo. ¿Cuanto tiempo? No crean que dejaré de escribir en este blog. Es sólo que estoy escribiendo una creepypasta y aun no esta lista para el blog. Pero probablemente ya se habrán enterado en este tiempo de las últimas fotos de Scott en su página.



Podemos notar que son los animatronicos originales, bueno, al menos tres de ellos. Freddy,  Bonnie y Chica. Lo que nos hace pensar que pronto veremos a Foxy. Pero hay algo curioso en esto. Los animatronicos se ven aún más aterradores. Además de que en dos de las imágenes esta la frase Was it me? Que en español sería "Éste fui yo?" o "Éste era yo?" Y cuando subimos el brillo podemos ver claramente la palabra NIGHTMARE, que es el inglés para "pesadilla"




Pensemos esto un minuto. Y notemos que en todas las imágenes aparece la fecha del 31 de octubre del 2015 (Halloween) Lo más lógico es que se trate del esperado FNaF4 si tenemos en cuenta todos los puntos anteriores y el hecho  de que Five Nights at Freddy's ha sido un juego muy exitoso y un gran logro para Scott Cawthon, demasiado como para abandonar esta saga tan rápidamente ¿no creen? Ahora ¿Donde será el FNaF4?  Una posible opción desde mi punto de vista, es que sea el periodo entre Fredbear's Family Dinner y Five Nights at Freddy's 2, lo que explicaría porque estan en tan mal estado. Pero eso no explica el porque de los dientes tan afilados. Otra opción, sería que se tratase de una época más actual y que los animatronicos sean simples alucinaciones o "pesadillas" de quien pudiera ser el protagonista de este juego. Otra teoría también mía, es que, después de que el Hombre Morado destruyera los animatronicos, alguien tratara de reconstruirlos, quizá los dueños de Freddy's Fright: The horror atraction traten de reabrir el lugar con nuevos animatronicos. Estas teorías son mías, he estado pensando mucho en el tema, diganme en los comentarios que opinan de mis teorías y pongan las suyas si gustan.

Aquí se despide Link Girl y les deseo buenas noches...



lunes, 20 de abril de 2015

Ben Drowned





Muy buenas a todos, queridos amigos, bienvenidos sean al terror mismo... El día de hoy les traigo una creepypasta, una de mis favoritas la cual narraré en mi próximo y primer video en mi cuenta de Youtube, pero en fin, son más spoilers, iniciamos

 

El día de hoy les voy a contar la historia de un joven conocido como "Elías", a dicho joven se le regaló un Nintendo 64, se lo regaló un amigo y Elías se sintió contento de volver a jugar los juegos que había jugado en su niñez...

Pues ese mismo fin de semana, Elías se fue de compras a las ventas de garaje cercanas, logró adquirir una copia de Pokémon Stadium y de Golden Eye, además de un par de controles más para el N64...

Él habla de tener una especie de sexto sentido, así que antes de volver a casa, una última parada llamó su atención...una casa con una mesa y algunas cosas que se podrían clasificar como chatarra, sin embargo, sin explicarse por qué, se dirigió allí y un hombre viejo le sonrió amablemente y de esta manera le dio la bienvenida...

Dice que le llamó la atención que aquella persona era ciega de un ojo... Elías entonces le preguntó si no tenía algunos video-juegos que le pudiera vender...

El anciano le dijo que vería en la parte de atrás y regresó con un inconfundible cartucho gris de n64, sin etiqueta, pero al cual le habían escrito con un marcador permanente la palabra "Majora", Elías se emocionó mucho ante aquel hallazgo, le preguntó al viejo cuanto quería por él y aquel hombre contestó que se lo regalaba, que había pertenecido a un chico de más o menos su edad que ya no vivía ahí... 

Ben de zelda

Elías le agradeció y el viejo le dijo "Adiós entonces" Elías entonces regresó a casa y puso el juego, vio que solo había un archivo salvado con el nombre de "BEN" entonces, comprendió que el viejo le había dicho "Adiós Ben"

Nuestro joven poseedor de Majora's mask entonces entró por curiosidad al archivo y vio que estaba casi completado el juego, pero quien lo hubiera jugado, jamás lo terminó, asi que creó un nuevo archivo, como es la tradición, lo nombró "Link" y comenzó a jugar...

Pero dentro del juego comenzaron a llamarlo Link y también BEN...él creyó que era algún bug del juego, se dirigió a borrar el archivo llamado BEN, ahora en el lugar donde debería aparecer el nombre en los textos, solo había un espacio en blanco, así que dejó el juego por ese día...

Comenzó a jugar nuevamente, intentó hacer el glitch del día final (que trata de que con el reloj a punto de llegar a cero, hables con el astrónomo y veas por el telescopio...si lo hiciste correctamente, el contador del reloj desaparece y básicamente tienes otro día para seguir)

Él creyó que había logrado el truco a la primera y cuando salió del telescopio, en vez de encontrarse al astrónomo, se encontró dentro de el cuarto final de Majora...con Skull Kid viéndolo, sin importar a donde se moviera, Skull Kid siempre estaba frente a él, observándolo sin decir nada...

Skull Kid nunca aparece ahí, así que creyó que se trataba de un bug y estaba a punto de oprimir el botón de reset, cuando vio un diálogo que decía "no estás seguro del porque pero aparentemente tienes una reservación"... Esa linea es de pott in...que nada tenía que hacer aquí...de pronto apareció otro mensaje "¿quieres ir a la guarida del templo de jefe? SI/NO" Elías titubeo algunos momentos, pero finalmente decidió que si...

La pantalla se volvió blanca y de pronto apareció el mensaje "el amanecer de un nuevo día" entonces fue transportado a una versión extraña de clock town, con la peculiaridad de que no había habitantes en él, además de fondo se escuchaba la canción "Healing song" pero tocada al revés seguida de la risa de Happy Mask Salesman...a estas alturas Elías ya se estaba espantando, dice que sintió una soledad tremenda que nunca había experimentado en un video-juego antes... Que quería salir de aquel lugar tocando alguna canción con la ocarina, pero nada pasaba...

Además, sin saber por qué algo lo impulsaba a continuar...dice entonces que llegó a la zona de la piscina y fue cuando sucedió...ahí estaba la estatua de link... (en lo personal le encuentro una expresión bastante perturbadora) y de ahí no se la pudo quitar de encima...

A donde quiera que iba, la estatua lo seguía por donde quiera que fuera, apareciendo literalmente detrás de él... pues bien... Skull kid no tiene movimientos...pero este sí y mató a Link de una manera inusual, quemándolo... fueron tres intentos de Elías y los tres terminaron de la misma manera, con Link inmolado...

Entonces el juego comenzó a hacer algo que parecía como si estuviera procesando miles de datos...solo para mostrar nuevamente la muerte de Link, pero esta vez le siguió el mensaje del Happy Mask Salesman: "te has encontrado con un terrible destino ¿no es así?".

Después de regresar a la pantalla del título, descubrió que el archivo con el nombre Link ya no existía, ahora había uno con el nombre "YOUR TURN" (tu turno) entró a ese juego y se encontraba nuevamente en la torre del reloj con Skull kid flotando sobre él...

Decidió presionar el botón de reset y al volver debajo de el archivo "YOUR TURN" había otro...otro con el nombre "BEN" el archivo que había borrado estaba de regreso...así que apagó el juego, lo dejó ahí y no durmió en toda la noche, escuchando la música al revés del juego.. 

Fue a ver al viejo que le regaló el cartucho, pero no había nadie y en la casa había un letrero de se vende...regresó a su casa y decidió compartir con el mundo por medio de youtube lo que estaba viviendo, así que hizo algunos vídeos del llamado ahora "Cartucho maldito" de Zelda...

Se alejó del juego lo más que pudo, regresó a ver si el anciano estaba por ahí, pero su suerte fue la misma...nadie en casa, un vecino le preguntó si buscaba a alguien, Elías le comentó que buscaba al viejo de aquella casa, el vecino le informó que se había mudado así que Elías le preguntó si sabía si aquel viejo tenía familiares, a lo que el vecino le dijo que no, que aquel hombre nunca se había casado y no tenía hijos ni nietos...

Ya decidido, Elíasle lanzó la pregunta directa ¿Quién era Ben? el vecino le comentó que era el nombre de un chico que había muerto en un accidente, pero fue todo...no quiso decir nada más...

Regresó a casa y volvió a jugar, los dos archivos seguían ahí, "YOUR TURN" y "BEN",las mismas cosas de antes pasaron y dice que el juego comenzó a hablarle, no por medio de los diálogos del juego, sino que literalmente le habló y le mencionó a Ben...

Luego de esto, dejó de escribir unos días pero un supuesto compañero de él aclaró en su bloc que Elías se estaba cambiando de casa y que estaba bien...Elías volvió a escribir por última vez, diciendo que había algo más allá, algo que se salía de sus manos, que Ben no permitía nos pusiera sobre alerta, pero que el había dejado pistas en sus vídeos para que alguien pudiera interpretarlas.

Además también dejó pistas en los tags de los vídeos... lo último que dejó fue un diario publicado en su bloc que describe lo que pasó con todo el asunto de Ben...dice que conectó la capturadora de vídeo al n64 para poder hacer los vídeos y que creyó ver un icono con la cabeza de la estatua...

Describe varios intentos 

Después de buscar al anciano sin éxito alguno... dice que se abrió un documento de word y se comenzó a escribir solo, con las palabras "Hola" en inglés y una dirección de Internet... www.cleverbot.com entró al sitio y dice que es una sala de chat de esas que se van contestando con respuestas ya programadas y he aquí los fragmentos más importantes de la conversación de Elías y cleverbot... 


Elías: ¿Quién es y cómo puedes controlar mi computadora? 


Bot: ¿Quién soy?


Elías: es cierto, no eres más que un bot 


bot: ¿estás seguro de eso? 


Elías: dejar de estar jodiendo con mi computadora 


bot: yo soy tu computadora 


Elías: que bonita historia, voy a llamar a dps, escogiste mal tu victima


bot: ¿tengo que esperar hasta que juegues ese juego otra vez? 


Elías: ¿que? 


bot: ese juego 


Elías: ¿Majora's mask? 


>bot: si 


Elías: ¿Cómo sabes eso? 


bot: ¿Por Qué?


Elías: ¿Por que qué? 


bot: yo lo hice 


Elías: ¿hiciste qué?


bot: jugué contigo 


Elías:¿Que carajo? 


bot: ¿te asusté? 


Elías: ¿Quién carajos es? 


bot: Ben...  


Elías : ¿la estatua? ¿estás dentro de mi computadora ahora? 


bot: si 


Elías : ¿Cómo?


bot: Tú me conectaste


Me imagino que Elías ya estaría más que asustado ahora, dice en su siguiente anotación que Ben volvió a hablar con el por medio de cleverbot, que le dijo que era especial por que él podía ayudarlo, que quería ser libre, que estaba atrapado dentro de la computadora...

Elías dice que se preguntó cómo podía confiar en esta cosa... Ben lo volvió a llamar, pero esta vez Elías lo ignoró, pero la estatua de Link comenzó a aparecer al azar en páginas donde no tendría nada que hacer...

Dice también que lo siguiente en la lista de Ben fue editar su vídeo de youtube, cortando todas las partes que hacían  referencia a él..  después tuvo un sueño horrible donde él se convertía en la estatua, despertó llorando y gritando y fue a la computadora a hablar con Ben...fue ahí donde se enteró que Ben había muerto ahogado...

Básicamente esa es la historia que nos cuenta Elías... con una advertencia la final que va más o menos así... "no tomen ninguno de mis vídeos, no copien mis textos, no bajen nada de lo que yo he escrito o hecho...ninguna imagen, nada, absolutamente nada, ya que voy a jugar el quinto día de Zelda, al terminarlo quemaré el cartucho y destruiré mi laptop, esperando que la historia de Ben termine aquí..."

  

Una historia interesante para fans de TLoZ como yo, les dejo aquí algunos de los videos de la supuesta cuenta de Elías ¿te animas a verlos?

Día Cuatro Ben Drowned

Completado  Este video aparece como privado ¿coincidencia?

Aquí se despide Link Girl y les deseo..... buenas noches...




domingo, 15 de marzo de 2015

Laughing Jack

Hola, muy buenas, queridos amigos, sean bienvenidos al terror mismo. Bueno, ya tocaba escribir en este blog, además de que no tengo mucha inspiración con la historia del otro blog. Y algo curioso, hace rato que pasó el camión de los helados cerca y sonó la famosísima canción de "Pop goes the weasel". Al parecer los niños pequeños adoran esa canción pero, a una persona como yo, sólo me hace sentir escalofríos, y por eso he decidido traerles esta creepypasta, que obviamente no es mía.


Era un buen día de verano, mi hijo de 5 años de edad, James, estaba jugando afuera, el patio trasero de la casa. James siempre ha sido un chico tranquilo, juega por sí mismo sobre todo, nunca tuvo muchos amigos, pero él siempre ha tenido una imaginación salvaje.

Yo estaba en la cocina, dándole de comer a nuestro perro Fido, cuando me enteré de lo que sonaba como James hablando con alguien en el patio trasero. No estoy segura de a quién le podría estar hablando, ¿Podría finalmente haber hecho un amigo? Al ser una madre soltera es difícil para mí mantener siempre un ojo en mi hijo, así que decidí salir a la calle y ver cómo estaba.

Cuando entré en el patio trasero estaba un poco confusa, ya que James era la única persona allí. ¿Se refería a sí mismo? Juraría que oí otra voz. "James! Es el momento de entrar. ", lo llamé. Él entró y se sentó en la mesa de la cocina, que era la hora del almuerzo, así que decidí hacerle un sándwich de pavo. "James. ¿Con quién estabas hablando por ahí?", le pregunté. James levantó la mirada por un momento, "Estaba jugando con mi nuevo amigo", dijo sonriendo. 

Le serví un poco de leche y seguí para hacer palanca, como cualquier buena madre haría. "¿Tu amigo tiene un nombre? ¿Por qué no le preguntas si quiere comer con nosotros? ", le pregunté. James me miró por un momento antes de responder: "Su nombre es Laughing Jack." Yo estaba retrocediendo un poco por lo que había dicho. "Ah, ¿Sí? Es un nombre extraño. ¿Cómo es tu amigo? ", Le pregunté un poco confundida. "Es un payaso. Tiene el pelo largo y una gran nariz con forma de cono. Tiene brazos largos y pantalones holgados, con calcetines a rayas, y siempre sonríe. "Me di cuenta que mi hijo estaba hablando de un amigo imaginario. Supongo que es normal que los chicos de su edad tengan amigos imaginarios, sobre todo cuando no se tiene niños reales con los que jugar. Probablemente es sólo una fase.

El resto del día transcurrió como de costumbre, y le fue haciendo tarde así que puse James a la cama. Yo le metí adentro, le di un beso, y me aseguré de encender su lámpara de noche antes de cerrar la puerta. Yo estaba muy cansado, así que me decidí a ir a la cama poco después. Tuve una pesadilla horrible ...

Estaba oscuro. Yo estaba en una especie de parque de atracciones ruinoso. Estaba asustada, corriendo a través de un campo interminable de tiendas de campaña vacías y algunas chozas de juego. Todo el lugar tenía un aspecto horrible. Todo era blanco y negro, el premio, peluches todos colgados de sogas en las cabañas de juego, todos con sonrisas enfermos cosidas en sus rostros. Se sentía como si todo el parque estuviera mirándome a mí, a pesar de que no había otro ser vivo a la vista. 

Entonces, de repente, empecé a oír música. Los sonidos del Pop Goes the Weasel se estaban reproduciendo en un acordeón que hizo eco a través del parque, me hipnotice. Seguí su melodía a la carpa de circo casi en trance, incapaz de evitar que mis piernas se mueva hacia adelante. Era completamente negro, la única luz provenía de un solo proyector que brilla en el centro de la gran carpa. Mientras caminaba hacia la luz de la música más lento, me encontré cantando incapaz de detener.

"Alrededor de la morera

El mono perseguía la comadreja

El mono pensó que buena diversión ... "

Pop! Goes the weasel

La música se detuvo justo antes de su culminación, y de repente disparó las luces encendidas. La intensidad de las luces me dejo prácticamente ciega, lo único que podía ver era una pequeña silueta oscura que venia hacia mí. Luego apareció otro, y otro, y otro. Había docenas de ellos, todos los que se acercaban. No podía moverme, mis piernas se congelaron, lo único que podía hacer era ver como las cifras inquietantes se acercaban.A medida que se acercaban pude ver ... eran niños! Mientras miraba a cada uno de ellos me di cuenta de que todos eran horriblemente desfigurados y mutilados. Algunos tenían cortes por todo el cuerpo, otros fueron gravemente quemados, y otros tenían incluso los ojos! Los niños me envolvían, arañando mi carne, me arrastraron a la tierra, y me desgarraban en mi interior. A medida que los niños me destrozaban y me desvanecían, todo lo que podía oír era la risa, horrible, horrible y malvada risa.

Me desperté a la mañana siguiente en un sudor frío. Después de tomar unas cuantas respiraciones profundas alcé la mirada y vi que algunas de las figuras de acción de James me miraban a la cara encima de mi mesita de noche. Suspiré, James probablemente se había despertado temprano y puso éstos aquí. Recogí los juguetes y me dirigí a la habitación de James, sin embargo, cuando abrí la puerta de James estaba profundamente dormido. Me encogí de hombros y coloqué los juguetes de nuevo en su caja de juguetes, y me dirigí a la sala de estar. Un poco más tarde James se despertó y le hice el desayuno. Él estaba tranquilo y parecía un poco aturdido, quizá no dormía bien tampoco. Decidí preguntarle sobre los juguetes, "James cariño, pusiste los juguetes en la habitación de mamá esta mañana?" Sus ojos se alzaron hacia mí por un momento y rápidamente miró hacia abajo a su cereal. "Laughing Jack lo hizo."  Un poco enojada le respondí: "Bueno le dices a Jack que mantenga los juguetes en su habitación."James asintió y terminó su desayuno, luego decidió ir a jugar en el patio trasero.

Fui a relajarme en la sala de estar y me quedé dormida, me desperté un par de horas más tarde. "¡Mierda! Tengo que ver a James. "Yo estaba un poco preocupada, había pasado más de 2 horas y no sabía nada de él. Fui salió al patio trasero, pero James no estaba allí. Yo estaba nerviosa, así que lo llamé, "JAMES! JAMES ¿Dónde estás? "En ese momento oí una risita viene del patio delantero. Salí corriendo por la puerta hacia el frente de la casa. James estaba sentado en la acera, di un suspiro de alivio y me acerqué a él, "James, ¿cuántas veces te he dicho que te quedaras en el patio trasero?... Espera, ¿qué estás comiendo?" James me miró y luego se metió la mano en el bolsillo, sacó muchos caramelos de todos los colores. Eso me puso aún mas nerviosa, le pregunté "¿James, quien te dio los dulces?" James me miró sin hablar.

“¡JAMES! ¡Por favor!, dile a mamá quien te dio los dulces!". James bajó la cabeza y dijo: "Laughing Jack, el me los dió". Mi corazón se hundió, me arrodillé a mirarlo a los ojos,"James, he tenido suficiente de este Laughing Jack, ¡maldita sea EL NO ES REAL! Ahora bien, esta es una situación muy grave y necesito saber quién te dio esos caramelos!".Podía ver los ojos de mi hijo total honestidad,"Pero mamá, Jack me dio los dulces."

Cerré los ojos , respire hondo y sabia que James nunca me mentiría, pero lo que me estaba diciendo era imposible. Hice que escupa el caramelo y mientras desechaba el resto pensaba, "James parece estar bien, tal vez estoy exagerando después de todo lo  podría haber conseguido de Tom y Linda los vecinos de al lado, o del Sr. Walker que pasaba por la calle, de cualquier manera voy a tener que tener un mejor control sobre mi hijo". Esa noche  puse James a la cama como de costumbre, y me acosté temprano.

De repente me despertó un fuerte ruido procedente de la cocina, salté de la cama y corrí escaleras abajo. Cuando llegué a la cocina, estaba horrorizada, cada cosa que había en los mostradores se había caído al piso, y nuestro perro estaba muerto y colgado de la lámpara, su estómago estaba a cielo abierto y relleno de caramelos, del mismo tipo que James estaba comiendo ese mismo día, mi impresión se fue rompiendo rápidamente por un grito agudo procedente de la habitación de James seguido de fuertes choques, rápidamente agarré un cuchillo del cajón y corrí por las escaleras con la velocidad que sólo una madre cuyo hijo está en peligro podía tener. Entré por la puerta rápidamente y encendí las luces, todo en la habitación había sido golpeado y tirado al piso, mi pobre hijo estaba en su cama llorando y temblando de miedo, lo recogí y salí corriendo de la casa para ir al lado, a la casa de Tom y Linda, afortunadamente ellos aún estaban despiertos, me dejaron usar el teléfono y llamé a la policía. No tardaron mucho en llegar, le explique lo que había sucedido y me miraron como si estuviese loca, registraron la casa, pero lo único que encontraron fue a nuestro perro muerto y 2 habitaciones destrozadas, el oficial me dijo que probablemente alguien había entrado en la casa y que había hecho lo correcto antes de hacer una salida rápida, cuando se enteraron que subía por las escaleras. Yo sabía que no era cierto, todas las puertas estaban cerradas y ninguna de las ventanas estaban abiertas, lo que estaba en mi casa no vino de afuera, eso estaba en mi casa.

Al día siguiente, James se quedó dentro, yo no quería que se fuera de mi vista, entré en el garaje y me encontré el monitor con que vigilaba a James cuando era bebé, lo coloqué en su habitación y el otro en mi mesita de luz pensando que si algo entra en su habitación esta noche,  iba a ser capaz de escucharlo. Fui a la cocina, tome el cuchillo más grande del cajón y lo puse en mi mesita de noche al lado del monitor. "Amigo imaginario o no, no voy a dejar que nada dañe a mi hijo".

Muy pronto llegó la noche, coloque a James en la cama, el tenía mucho miedo decía que Jack vendría por el, pero yo le prometí que no iba a dejar que le pase nada, le di un beso de buenas noches y antes de cerrar la puerta le susurré "Buenas Noches James, Te amo".

Traté de mantenerme despierta todo el tiempo que pude, pero después de unas horas me sentí demasiado cansada. Mi bebé estaba seguro en su cuarto y necesitaba dormir. Justo cuando puse mi cabeza en la almohada escuche un ruido suave en el monitor de bebé que había puesto en mi mesita de noche, al principio sonaba como interferencia, como el tipo de sonido que el  radio haría, luego se convirtió en un suave gemido, pensé "¿Es James dormido?"

Luego lo escuché, la horrible risa de mi pesadilla, salté de la cama y agarré rápidamente el cuchillo y corrí a la habitación de James, probé el interruptor de la luz, pero no anduvo, Di un paso y pude sentir un espeso líquido caliente en mis pies, de repente la luz del cuarto de James encendió y pude ver con horror absoluto lo que estaba en frente de mí.

El cuerpo de James fue clavado en la pared, lo perforaron a través de las uñas de sus manos y pies. Su pecho estaba cortado y abierto, sus órganos colgaba hasta el suelo. Sus ojos y su lengua se habían retirado junto con la mayoría de sus dientes. Estaba perturbada y mis ojos se inundaron de lagrimas, casi no podía creer que era mi bebé. Entonces oí de nuevo, el suave gemido desesperado, grite fuertemente "!JAMES todavía estas vivo!" Mi bebé, en tanto dolor apenas se aferra a la vida, corrí afuera del cuarto y vomité en el suelo, pero mi enfermedad fue interrumpida por una carcajada grotesca que venia detrás de mí, me di la vuelta al mismo tiempo que me limpiaba la boca con mi mano, luego desde las sombras surgió el demonio responsable de todo este horror, yo quedé sin habla, era Laughing Jack. Su piel blanca y el pelo del fantasma negro colgaban hasta los hombros. Penetrantes ojos blancos rodeados por anillos de color negro oscuro.

Su sonrisa torcida reveló una hilera de afilados dientes blancos, su piel no se parecía a la piel en absoluto, que casi parecía de goma o plástico. Vestía un traje blanco y negro irregular como un payaso con camisa de manga larga y calcetines a rayas.

Su cuerpo era grotesco, sus largos brazos colgando más allá de su cintura y la forma en que estaba a punto le daban un aspecto casi sin hueso, como un muñeco de trapo. Dejó escapar una risa repugnante como para hacerme saber que estaba contento con mi reacción a su "trabajo", él se dio la vuelta lentamente delante de James y comenzó a reír aún más al lo horrible que había hecho a mi hijo, eso fue suficiente para sacudirme de terror, y le dije: "¡Aléjate de James, hijo  de puta!", corrí al monstruo levantando el cuchillo por encima de mi cabeza, y lo apuñale, pero tan pronto como el cuchillo le tocó desapareció en una nube de humo negro.

El cuchillo pasó a través de James y lo perforó,  el corazón de James seguía latiendo, salpicando su sangre caliente en mi cara...

No... ¿qué he hecho? Mi bebé, mate  a mi bebé!" Inmediatamente me caí de rodillas, podía oír las sirenas en la distancia cada vez más fuerte... "Mi hijo, mi bebé, mi dulce bebé... Le prometí que mamá lo protegería ... pero fallé ... lo siento James ... Lo siento mucho" estallando en llanto arrodillada frente a lo que aún era el cuerpo de mi hijo.

La policía no tardó en llegar a encontrarme frente a mi hijo, todavía empuñando el cuchillo cubierto de la sangre de mi pobre retoño.

El juicio fue corto, me culparon del asesinato de mi hijo y me declararon loca. Me pusieron en la Casa Phiropoulos para criminales dementes, donde he estado durante los últimos 2 meses. No es tan malo aquí, la única razón por la que estoy despierta es porque alguien está jugando Pop Goes the Weasel fuera de mi ventana...todos los días, por la mañana...



Algunas veces, los niños pequeños ven o sientes cosas que nosotros no podemos, ¿por qué? Quién sabe. Y quizá no lo podamos saber. Pero eso sí, para tratar de entenderlo...  a veces sólo hace falta... una simple melodía que... nos eriza la piel y nos enfría la sangre...

Aquí se despide Link Girl y les deseo buenas noches...



lunes, 2 de marzo de 2015

Guess who?

Muy buenas a todos, queridos amigos, sé que no he estado muy activa en este blog,  pero, creo que, como fanática de Five Nights at Freddy's , debería mantenerlos al tanto del tercer juego, quizás después les diga lo demás pero ahora sólo esto. 

Esta es la penúltima imagen que pudimos ver en la página de Scott, puesto que todos sabemos como es Scott,  me di a la tarea de aumentar el brillo de la imagen.

¿Que significa ese 10? Podría significar que 10 animatronicos nos atacaran en el tercer juego... o podría ser...... algo aún más misterioso...

 La última foto de la página fue esta 


Pero como podemos ver, esta no esconde nada. Eso es todo, la demás información del tercer juego la publicare después.

 Aquí se despide Link Girl y les deseo... buenas noches...


domingo, 22 de febrero de 2015

Jeff the Killer

Muy buenas, queridos amigos, sean bienvenidos al terror mismo. Como ya se habrán dado cuenta, no estoy muy activa en este blog, puesto que he tenido muchas tareas estas últimas semanas y además estaba un poco ocupada en el otro blog. Pero para no dejar tan solo este blog, decidí iniciar con algo muy básico: El origen de Jeff the killer. Además de mi propia opinión de la creepypasta. Empecemos.

El padre de Jeff había conseguido un ascenso en el trabajo, y gracias al nuevo sueldo decidió que la familia se mudaría a un nuevo vecindario que estuviera en mejores condiciones. Vivirían en una de esas casas "lujosas" por decirlo así, que muchos sueñan o envidian, pero por lo pronto había que desempacar todo y Jeff y su hermano Liu no podían quejarse.

Mientras Jeff y Liu desempacaban todo, una vecina pasó a saludarles. “Hola, me llamo Bárbara y vivo al otro lado de la calle. Solo vine a presentarme a mí y a mi hijo.”, dijo la mujer, que inmediatamente llamó a su hijo tras ser saludada: “¡Billy, ven a conocer a nuestros nuevos vecinos!”. Tímidamente, Billy se acercó, saludó con un movimiento de mano y un “hola”, y salió corriendo a jugar en el patio de su casa.

Poco después, se abrió la puerta de la nueva casa y apareció la madre de Jeff: “Mucho gusto. Yo soy Margaret, éste es mi marido Peter y esos dos son mis hijos, Jeff y Liu.”. Bárbara respondió al saludo, Jeff y Liu se presentaron, y entonces la mujer aprovechó para invitarlos al cumpleaños de su hijo. Jeff y su hermano se quejaron inmediatamente, pero Margaret los calló con la mirada, pidió perdón a nombre de ellos y le dijo a Bárbara que sus hijos estarían encantados de ir al cumpleaños.

“Mamá, ¿por qué nos haces ir a una fiesta infantil? Yo ya soy grande y me va a dar vergüenza estar rodeado de niños”, dijo Jeff. Su madre respondió: “Hijo, recién nos acabamos de mudar. Tenemos que agradarles a nuestros vecinos, y rechazar una invitación es un poco pesado. Tú y tu hermano irán,  y eso no se discute”.

Con cara de amargura, Jeff se fue a su cuarto, cerró la puerta, y se tiró boca arriba en la cama. Se quedó mirando al techo, pero de pronto sintió algo extraño. No era doloroso y sin embargo desagradable, mas a Jeff no le dio mucha importancia y lo dejó pasar.

A la mañana siguiente, Jeff bajó las escaleras, se sirvió un plato de leche con cereal y se sentó a comer con su hermano. Todo parece normal, pero de pronto lo asalta la misma sensación extraña del día anterior, aunque esta vez más fuerte, como un tirón ligeramente doloroso. Nuevamente ignora la sensación, termina de desayunar y sale con su hermano a esperar el autobús.

En medio de la espera, oyen venir a un chico en patineta, que salta a unos pocos centímetros por encima de sus rodillas, cae cerca de ellos, Jeff exclama “¡hey!, ¡¿qué diablos?!”, el chico se levanta, los mira, patea la patineta, la agarra con ambas manos y camina hacia ellos.

Parece tener once años (un año menos que Jeff), lleva una camiseta de Aeropostal y unos jeans azules algo rasgados. “Bien, bien, bien. Parece que aquí hay algo de carne nueva”, dice el chico de la patineta a Jeff y a su hermano, con un tono de arrogancia bastante irritante. Segundos después, aparecen dos chicos más, uno bien delgado y el otro enorme para su edad.

— Bueno, bueno, bueno, veo que son nuevos en el barrio y me gustaría presentarnos. Yo soy Randy, el de ahí es Keith y ese otro es Troy. Ustedes son nuevos y no lo saben, pero todos los niños de este barrio tienen que pagar un costo adicional para el pasaje, si entienden a lo que me refiero ―dice el chico inicial (el de la patineta) con tono amenazante y jactancioso.

Liu ha empezado a enfadarse, y está bien parado, con los puños arriba, preparado para romperle la cara al cretino monumental que tiene en frente. Sin embargo, de pronto uno de los otros chicos le lanza (pasándoselo) un cuchillo a Randy.

— Yo esperaba que colaboraran con nosotros, pero veo que tendremos que hacer todo a las malas. —dijo Randy, usando la mano derecha para apuntarle con el cuchillo a Liu, y la izquierda para urgarle los bolsillos y quitarle la billetera.

Mientras ve la escena, Jeff siente una mezcla de ira y temor, pero de pronto la extraña sensación lo asalta de nuevo, esta vez con mucha más fuerza: siente que su cuerpo entero arde por completo, y entonces el miedo desaparece y avanza hacia los abusivos, ignorando las advertencias de su aterrado hermano.

— Mira, estúpido, o le devuelves la billetera a mi hermano, o yo te… —le dice Jeff a Randy, temblando de ira.

Randy lo mira con arrogancia, se mete la billetera al bolsillo y le dice, burlonamente y con el cuchillo en la mano:

— ¿O tú qué, bebesito? ¿Vas a llamar a tu mamita?

Jeff arde de ira, sería capaz de morir en el intento por darle su merecido, pero Randy insiste, y le dice mientras le pasa el cuchillo en frente de la cara, como amenazándolo:

— Ooooh, el niñito quiere que le devuelvan el dinero a su hermanita. ¿Qué harás si no lo hago? ¿Me morderás?

En un instante de agudeza y pérdida de control, y justo cuando Randy termina de proferir las palabras anteriores, Jeff hace un movimiento velocísimo, le agarra la muñeca, se la rompe, le quita el cuchillo, ve que Troy y Keith intentan escapar, lanza a Randy contra el piso, alcanza a Keith, lo apuñala en el brazo, Keith grita, se saca el cuchillo y lo deja caer, cayendo al piso y retorciéndose de dolor; entretanto, Troy sigue corriendo, pero Jeff lo alcanza, le da una patada en la espalda y lo derriba, le cae a puñetazos en el estómago, le escupe en la cara, y lo sigue golpeando, hasta que Troy vomita, y entonces Jeff le revuelca la cara en el vómito y por fin lo deja.

Liu, que estaba mirando todo con enorme asombro, se acerca a Jeff y le pregunta: “Jeff, ¿cómo?”. No dice más, estaba atónito. Por su parte, Jeff se alza de hombros, respira hondo y, justo en ese momento, él y su hermano escuchan venir al autobús, por lo que corren a toda velocidad para evitar ser culpados y detenidos. Mientras se alejan corriendo, voltean a mirar y ven al conductor del autobús, que se ha bajado y corre hacia Randy y los otros dos heridos.

Posteriormente, Jeff y Liu llegaron tarde a la escuela, se inventaron una excusa, se disculparon por el retraso, y se sentaron a escuchar la clase. Parece que están absortos en lo que dice el maestro, pero Liu no deja de recordar lo sucedido, y aunque está asombrado por el poder de su hermano, no ve lo que pasó como algo anormal, pues cree que Jeff simplemente quería protegerlo y se salió de control. Por su lado, Jeff está más asombrado que su hermano; de hecho, está asustado de sí mismo, del poder que tiene, y de esa perturbadora necesidad de lastimar a otros. Es algo que nunca antes había experimentado: esa sensación, ese poder al tener la sangre de otro en la mano. ¿Cómo podía producirle satisfacción? ¿Es que acaso guardaba odio, ira, o era simplemente malvado?

Cualquiera que fuese la respuesta, Jeff había logrado liberarse de la extraña e incómoda sensación que lo venía torturando desde que llegó al nuevo barrio; en todo ese día la sensación no reapareció, y sus padres no supieron nada de lo sucedido.

No obstante, a la mañana siguiente y antes de que saliera del cuarto a desayunar, Jeff escuchó el timbre de la puerta. “Malditos policías”, pensó, y bajó con desánimo y amargura, encontrándose a su madre y a dos oficiales.

— Jeff, estos policías dicen que atacaste a tres niños, que los apuñalaste y no fue una pelea normal. ¿Es cierto eso? ¿Qué pasa contigo, hijo?

— Mamá, esos niños eran pandilleros, eran unos delincuentes que intentaron robarle a mi hermano —dijo Jeff, mirando al piso.

— Hijo, eso no justifica lo que hiciste. Un chico tenía la muñeca rota y la cara ensangrentada, el otro estaba lleno de moretones y había vomitado, y uno había sido apuñalado en el brazo. Muchos testigos los vieron escapando. Llama a tu hermano. Hay que ver qué se hace, porque lo que hicieron es grave. —dijo uno de los policías.

Rápidamente, Jeff pensó que podía decir que él y su hermano habían sido atacados primero, pero no había pruebas de eso y además los vieron escapar. Era difícil la situación, y además debía admitir que su hermano no hizo nada.

— Escuchen, mi hermano es inocente. Yo hice todo solo, incluso mi hermano intentó convencerme de que no hiciera nada, pero no le hice caso y me salí de control.

Cuando los oficiales le escucharon decir eso a Jeff, se miraron entre sí con asombro. Entretanto, Liu ya había bajado, estaba atrás de su madre y había escuchado a Jeff declarar su inocencia; y sí, era inocente, pero no quería que Jeff fuese a prisión. Toda la vida había sido un gran hermano, y ahora había arriesgado su vida por él y por la justicia; entonces: ¿por qué no pagarle salvándolo de la cárcel?, ¿podría ser tan malo ir a la cárcel? Liu decidió salvar a Jeff, y camino a la cocina, mientras seguía la conversación:

— ¿Fuiste tú? Bueno, hijo, es admirable la honestidad que tienes para admitirlo, pero la ley es la ley y tendrás que ir un año a la prisión. —dijo el policía que habló antes, y que era el que hablaba de los dos oficiales.

De pronto, Liu apareció detrás, y exclamó mientras sujeta un cuchillo en la mano derecha:

— ¡Esperen! ¡Fui yo, yo soy el culpable, yo hice todo!

Los oficiales se asustan, piensan que el chico puede hacer algo y le apuntan con sus armas.

— ¡No haré nada, no disparen, por favor! Jeff es inocente, yo hice todo, él solo intenta protegerme y por eso se culpa. Yo fui el que perdió el control porque me golpearon. ¡Miren, miren mis marcas por favor! —Liu se levanta la camiseta y les muestra heridas y moretones, que Jeff se pregunta cuándo, cómo y por qué se hizo…

— Hijo, baja el cuchillo —dijo el oficial que hablaba, y Liu obedeció la orden, levantó las manos y se acercó a los policías.

— ¡No, Liu, fui yo, yo lo hice! Oficiales, mi hermano quiere encubrirme pero yo hice todo —dijo Jeff, con las lágrimas rodándole por las mejillas.

— ¿Tú? No, Jeff, tú sabes que fui yo. Por favor, déjame asumir mi responsabilidad, lo necesito para estar en paz —dijo Liu, con tono de súplica y convencimiento, y mientras se entregaba a los policías, para ya no complicar más las cosas.

— ¡Liu, diles que yo hice todo, has que lo sepan! —gritó Jeff desesperado, mientras su madre le ponía las manos en los hombros.

La patrulla se aleja con Liu adentro, y Jeff llora desconsoladamente, todavía más cuando su madre intenta consolarlo diciéndole que ella sabe que fue Liu… Minutos después, llega el padre de Jeff, y se detiene al ver en la entrada a su esposa y a su hijo: la una con cara de preocupación y pesar, el otro con los ojos rojos de tanto llorar y lágrimas secas en las mejillas.

“Hijo, ¿qué tienes?, ¿por qué llorabas?”, pregunta a Jeff su padre, pero él tiene las cuerdas vocales tensas por el llanto y no responde. La madre de Jeff, haciéndole a su esposo un gesto de que adentro le explicará todo, entra con él y cierra la puerta: Jeff se queda afuera, voluntariamente.

Media hora después, Jeff abre la puerta de su casa y ve que todavía su madre y su padre siguen en la mesa, ambos con caras de tristeza y decepción. Evita mirarlos a los ojos, sube las escaleras, va a su cuarto, se tira en la cama, recuerda a su hermano, y llora de nuevo, hasta quedarse dormido…

Cuando Jeff despierta, todavía tiene todo el problema en la mente. Quiere estar mejor y no puede: hay una sensación espantosa en su corazón, es como si lo estuvieran comprimiendo, y como si tuviera veneno y una estaca clavada. Así, la semana pasa sin que Jeff sepa nada de Liu, y sin que encuentre más compañía que el remordimiento, la amargura y la tristeza.

Llegado el sábado, Jeff despertó con unos toques en el hombro: era su madre, que sonreía como si Cristo hubiera regresado al mundo…

— ¡Jeff, anímate, hoy es el día!

Jeff no pudo evitar una leve sonrisa al ver el entusiasmo de su madre, pero después recobró su desánimo:

— ¿El día? ¿Qué día?

— El cumpleaños de Billy, ¿acaso lo olvidaste?

— Pero si mi hermano está en la cárcel, ¿cómo voy a querer ir, mamá? Estoy deprimido, necesito dormir y estar solo.

— Te entiendo; pero, si te quedas, solo lograrás ponerte peor. Necesitas despejarte un poco. Allí van a haber niños felices, dulces, emparedados de atún, torta. Anda, ve y vístete.

Jeff se levanta, camina como un zombi hacia el armario, elige algo sin pensarlo, y baja al baño para vestirse y arreglarse. Abajo está su padre, leyendo el periódico con una ropa costosa y formal. Su madre ha elegido un estilo semejante y lleva uno de sus mejores vestidos. “¿Qué rayos les pasa? ¿Ropa formal para ir al cumpleaños de un niño?”, piensa Jeff para sus adentros, y se dispone a entrar al baño cuando su madre le dice:

— Hijo, ¿acaso piensas ponerte ese adefesio? ¿Qué quieres que piensen de nosotros los vecinos? Anda, ve y ponte otra cosa.

Jeff pone cara de amargura, sube, y regresa con un terno, no para contentar a sus padres, sino como un gesto de ironía, que piensa excusar como descuido si le reclaman. “Mucho mejor”, le dice su padre al verlo, y Jeff sonríe mientras se sienta con sus padres y piensa para sus adentros: “¿Mucho mejor? Ya ni ironías distinguen”. Después su madre mira el reloj, dice que es tarde y que hay que salir, y entonces todos salen.

Cuando llegan y Bárbara los recibe, Jeff ve que solo hay adultos y viejos en aquella sala, pero Bárbara le dice que los niños están en el patio, y lo invita a conocerlos y a jugar con ellos: Jeff va, pero solo por educación.

Al salir, Jeff ve un montón de niños corriendo de un lado a otro, vestidos como vaqueros, y disparándose con pistolas de agua.

— Oye, ¿por qué no juegas con nosotros? Mi equipo está perdiendo la guerra, necesitamos más gente para ganar. Ten, usa esta pistola —le dice un niño amable a Jeff, ofreciéndole una pistola de agua completamente cargada.

— Mmmm, no sé, es que ya estoy grande y me da vergüenza hacer cosas de niño —dice Jeff, tratando de no hacer sentir mal al pequeño.

— Ya, di que sí, por favor. Hazlo y te doy este chocolate —le dice el niño, mostrándole un chocolate sin abrir, y que al parecer había tomado furtivamente de la mesa de los adultos.

— Está bien —dice Jeff, algo enternecido por la actitud del niño.

Al principio, cuando recién se colocó el sombrero, Jeff solo fingía disparar y hacía todo como un robot; pero después, viendo a los niños que corrían como locos, que hablaban de cosas como “asaltar la base del enemigo” o “capturar al jefe”, se contagió un poco del entusiasmo y le puso animo al juego, en parte porque le permitía distraer su mente de lo sucedido con Liu.

Por aproximadamente una hora, Jeff volvió a divertirse con la alegría de un niño, olvidando por momentos que toda la guerra de vaqueros estaba en su imaginación. Sin embargo, de pronto escuchó un ruido de ruedas sobre el pavimento, y se detuvo en seco. “No aquí, no se atreverán”, pensó Jeff, equivocándose porque sí, sí se atrevieron: saltaron la valla (que no era tan alta) en sus patinetas, y se pararon en el jardín, en medio de los niños, frente a él… Eran Randy, Troy y Keith, y habían vuelto para vengarse.

Algunos niños dejaron de jugar ante la irrupción de los extraños, pero otros continuaron el juego como si nada hubiese pasado. Randy miraba a Jeff fijamente, con odio:

— Hola, Jeff, tú y yo tenemos algo pendiente. Creo que yo y mis amigos te subestimamos ese día, pero ahora sí conocerás nuestro poder. —dijo Randy mirándolo con rencor, y con la nariz aún algo mal por lo sucedido ese día.

Jeff se quita el sombrero, deja caer el arma de juguete y le dice con rabia:

— Mi hermano está en la cárcel por culpa de ustedes. Ya estamos a mano, ya no me jodan más. ¿Acaso no les importan todos estos niños? ¡Son unos basuras!

Sin perder la autoconfianza, Randy lo mira y responde:

— La basura eres tú, Jeff. ¿Crees que puedes ganarnos? Somos los reyes de este lugar. ¡Ahora sí vamos a acabar contigo!

Después de decir eso, Randy se lanza descontroladamente sobre Jeff. Ambos caen al suelo, y Randy le rompe la nariz de un puñetazo, pero Jeff lo toma de las orejas, le da cabezazos en la cara, y lo empuja fuertemente, alejándolo. Ambos se ponen de pie, prestos a seguir el combate, mientras los niños gritan y corren donde sus padres.

Troy y Keith, que hasta el momento no habían intervenido, sacan dos pistolas reales de sus bolsillos y gritan, amenazando para que nadie interrumpa la venganza. Entretanto, Randy saca un cuchillo y se lo clava a Jeff en el hombro. Jeff grita y cae de rodillas, cosa que Randy aprovecha para patearle la cara: una, dos, tres, y antes de la cuarta patada, Jeff le agarra el pie, se lo tuerce y lo hace caer. Con Randy en el suelo, Jeff aprovecha para entrar a la casa, e intenta correr hacia la puerta, pero Troy lo agarra del cuello, le dice “¿necesitas ayuda?”, y lo lanza al patio, alejándolo de la puerta.

Cuando Jeff intenta levantarse tras ser lanzado por Troy, Randy le da una patada en el estómago, y vuelve a hacerle lo mismo cada vez que intenta levantarse, hasta que comienza a toser sangre. “¡Vamos, Jeff, pelea conmigo!”, le dice Randy al verlo en ese estado, y después lo lanza a la cocina, ya desalojada por los adultos, que corrieron al saber que Troy y Keith tenían pistolas.

En la cocina, Randy toma una botella de vodka y la rompe en la cabeza de Jeff. “¡Pelea!”, exclama Randy con crueldad, lanzándolo hacia la sala de estar. Viendo a Jeff tirado y abatido, se le acerca y dice:

— Vamos, Jeff, ¡mírame, mírame, marica!

Jeff levanta la mirada, y lo observa con el rostro ensangrentado.

— ¡Yo hice que tu hermano fuera a prisión! ¡Anda, gusano, levántate! ¿Acaso dejarás que tu hermano se pudra en la cárcel? ¡Ven, castígame, haz justicia!

Por un momento se le nubla la vista, pero Jeff se sobrepone al abatimiento y exclama:

— ¡Deberías avergonzarte! ¡Rata ladrona y fumona, basura callejera!

La cara de Jeff enrojece de ira, la fuerza va regresando a él, empieza a levantarse, mientras Randy lo contempla y continúa provocándolo:

— ¡Por fin, al fin la nena quiere luchar! ¡Arriba, pelea como hombre!  —dice Randy y, humillándolo aún más, le escupe: una, dos, tres, cuatro, cinco veces…

Jeff, que acaba de recibir el quinto escupitajo de Randy, que tiene la cara ensangrentada, el hombro con una cortadura, el cuerpo lleno de golpes, está sintiendo que la ira ha llegado a poseerlo de una manera espectacular: no se trata de intensidad ni de cantidad, se trata de profundidad. Es algo que le perfora la mente, pasa por su corazón, y llega hasta su alma, llenándola de humo negro, oscureciéndola, haciéndolo sentir como algo mucho peor que una bestia: un demonio. Sí, en ese preciso instante la extraña sensación lo visita de nuevo, mucho más fuerte que cualquiera de las veces anteriores. No, ya no es solo ira: algo en él ha despertado, y ríe, se deleita ante la posibilidad de hacer todo el daño posible a Randy, ante la perspectiva de verlo retorcerse de agonía, vencido por su poder.

— ¡¿De qué te ríes?! ¡Anda, bastardo, dime de qué te ríes!  —dice Randy con desesperación, viendo que Jeff empieza a reír a carcajadas.

“Me río de tu futuro”, dice Jeff, y ágilmente, con una fuerza que Randy no sabe de dónde sacó, lo toma del pie, lo hace caer, se pone encima de él y le da con el puño un golpe de martillo, justo en el corazón. El golpe es contundente, poderoso, y el corazón de Randy se para momentáneamente. Randy intenta tomar aire, desesperadamente trata de respirar, y en ese instante Jeff ve un martillo que ninguno de los dos había advertido. El martillo está cerca, y Jeff se levanta corriendo, lo toma, ve que Randy sigue en el piso, y le da con todas sus fuerzas en el estómago, haciéndolo gritar y pedir piedad con la voz ahogada. Después le rompe las rodillas, los brazos, le machaca las manos; cuando ve que está perdiendo la conciencia, le destroza las costillas para que el dolor lo despierte, y finalmente empieza a golpearle la cabeza, lo suficientemente duro como para que pueda morir, pero no lo suficientemente duro para que muera con un solo golpe.

Cuando termina su obra sangrienta, Jeff mira alrededor y ve que algunos niños están llorando, mirándolo desde las ventanas junto a sus padres. Troy y Keith le apuntan con sus armas: ni ellos mismos entienden bien por qué dejaron morir a Randy, pero ahora creen que es hora de matar a Jeff, aunque están turbados y fallan los disparos, mientras Jeff sube las escaleras y se encierra en el baño, donde toma el estante de la toalla, arrancándolo de la pared.

A estas alturas, la Policía ya debería haber llegado, pero todavía no aparece ningún policía y todo sigue su atroz curso.

Troy y Keith han gastado todas sus balas, así que cogen cuchillos y suben al baño. Tumban a patadas la puerta y Troy entra primero, intentando apuñalar a Jeff, que lo esquiva y lo golpea en la cara con el estante, empleando todas sus fuerzas, neutralizándolo. Keith es más ágil, y esquiva los golpes de Jeff, pero comete el torpe error de dejar caer el cuchillo, para agarrar a Jeff por el cuello y empujarlo contra la pared, haciendo que un recipiente con lejía, ubicado en un estante, se caiga y vierta su contenido, quemándolos a ambos combatientes.

Ambos gritaron, y cuando Jeff se secó los ojos, tomó de nuevo el estante de la toalla y golpeó a Keith en la cabeza. Keith ahora parecía derrotado, y yacía ahí, tirado y sangrante, pero sin embargo empezó a reírse macabramente.

— ¿Cuál es el chiste? ¡De qué te ríes! —preguntó Jeff, desesperado e irritado.

— ¿Qué no ves? Ambos tenemos lejía, pero tú encima estás bañado en alcohol. ¡Hhaahahahahahaahhaah, hahahahaahhaah! —río Keith, y sacó un pequeño encendedor, topando con la llama a Jeff.

Jeff empezó a gritar. El alcohol había hecho que el fuego lo cubriese por completo, y mientras tanto la lejía lo blanqueaba. Salió en llamas, rodó por las escaleras, la gente gritó al verlo envuelto en fuego, y caer en el piso, agonizante.

Pese a todo, algunos acudieron a socorrerlo con agua por pedido de su madre, que estaba allí y fue lo último que vio antes de perder el conocimiento.

Cuando Jeff recobró la conciencia, muchas cosas habían pasado: tenía yeso en toda la cara, no podía ver, tenía otro yeso en un hombro, puntos por todo el cuerpo. Estaba en cama, pero no sabía que tenía un tubo en un brazo, hasta que intentó levantarse, cayó, y una enfermera acudió a ayudarlo. “No creo que pueda levantarse aún, necesita reposar”, le dijo la enfermera a Jeff, que obedeció y permaneció varias horas acostado y despierto hasta que llegó su madre:

— Cariño, ¿te sientes mejor? —le preguntó su madre, pero siguió hablando al ver que su hijo no podía decir nada— Te tengo una buena noticia: Liu va a ser liberado. Los testigos de lo que pasó en la fiesta hablaron con la Policía. Ahora sí creen que tu hermano es inocente. ¡Lo verás mañana! ¿no te alegra?

Jeff no podía hablar, pero movió el dedo índice de su mano derecha en señal de asentimiento, después su madre lo abrazó, se despidió y se fue.

Durante las siguientes dos semanas, Jeff fue visitado por muchos miembros de su familia. Todos se mostraban compadecidos a pesar de la atrocidad que había hecho, seguramente porque las infamias de los tres pandilleros en la fiesta fueron lo que más impacto tuvo: eran ellos los monstruos, Jeff solo era un chico con problemas que estalló en un momento de extrema tensión; al menos, eso era lo que la mayoría pensaba.

Cuando por fin llegó el día en que le habrían de quitar las vendas a Jeff, todos los miembros cercanos de su familia estaban allí, acompañándolo, queriendo ser lo primero que viese, queriéndole decir que, a pesar de todo, ellos seguían a su lado. “Ojalá suceda  lo mejor”, dijo el médico antes de quitar las vendas que cubrían el rostro de Jeff.

La madre de Jeff gritó asustada al verle el rostro, y su padre y Liu lo miraban con miedo. Ahora ya había recobrado la visión, aunque no tenía un espejo para comprender el porqué de tanto temor:

— ¿Qué pasa? ¿Qué tengo? ¿Por qué me ven así? —dijo Jeff preocupado

Nadie le respondía, estaban tan impresionados que no eran capaces de proferir palabra alguna. Desesperado ante el silencio de su familia, Jeff se levantó bruscamente de la cama, corrió por el pasillo hasta llegar al baño, y cerró la puerta con cerrojo.

Encerrado en el baño, Jeff se miró al espejo y vio con horror el monstruo en que se había transformado: sus labios, derretidos por el fuego, eran una profunda y grotesca sombra roja; su piel estaba blanca, tan blanca como tiza, o como lápida de cementerio; su pelo estaba negro, sucio y chamuscado. Se tocó la cara, su piel parecía cuero de vaca. Quería llorar pero no podía: tenía las lágrimas congeladas en el pecho, o convertidas en piedra, para ser más preciso. “¿Éste soy yo?, ¿este monstruo soy yo?, ¿acaso siempre he sido esto?”, se dijo Jeff, mirando su reflejo con mezcla de asco y terror.

Tras terminar de contemplarse, Jeff abrió la puerta del baño y vio que su familia estaba ahí afuera: los vio sin decir nada y se volvió a mirar en el espejo. “Jeff, no te ves tan mal, puede arreglarse”, le dijo Liu, intentando consolarlo. Jeff se volteó, y sonriendo dijo: “¿No me veo tan mal?, ¿no me veo tan mal?… ¡es perfecto!”.

Todos miraban a Jeff con asombro y pena, pensando que su nuevo aspecto lo había trastornado todavía más. Al verlos así, Jeff comenzó a reírse, cada vez más, hasta que estalló en sonoras carcajadas, pero sus manos temblaban y sus padres lo notaron.

— Jeff, ¿estás bien? —le dijo su padre, compadecido.

— ¿Qué si estoy bien? ¡Nunca he sido tan feliz! ¡Hahahahahhahhahahahahahaha! Este rostro sí me queda. No sé de qué se asombran, siempre he tenido esta cara. —dijo Jeff, con un tono que mostraba locura.

Jeff siguió riendo, su padre miró a Liu y a su esposa, les hizo una señal de que debían dejarlo solo, y entonces los tres se retiraron, sin decir palabra alguna. Las carcajadas de Jeff se oían por todo el piso del hospital, retumbaban a espaldas de sus padres y de Liu. Durante la pelea con Randy, algo cambió para siempre en la mente de Jeff. Fueron momentos de gran tensión, en que su psique sufrió un impacto irreparable y su cerebro perdió el equilibrio químico. Y encima de eso, ahora su rostro estaba como el de un monstruo, y eso disparó un proceso psicológico que llevó a Jeff a identificarse con su lado oscuro. Ya era un psicópata de verdad, pero su familia aún no lo sabía.

“Doctor, ¿cree que mi hijo esté mentalmente trastornado? Mírelo cómo se ríe, yo creo que necesita ser tratado por psicólogos y psiquiatras. ¿Qué piensa?”, preguntó la madre de Jeff al médico que lo trató. El médico bajó la cabeza, se acarició el mentón mientras reflexionaba unos momentos, y después alzó la vista y respondió: “Le recomiendo que no se preocupe tanto. Mire, señora, ese comportamiento de su hijo es bastante común en pacientes que han sido sometidos a grandes cantidades de calmantes para el dolor. A Jeff tuvimos que aplicarle abundantes cantidades, pero no se preocupe, que los efectos desaparecen en un par de semanas. He visto casos peores que el de su hijo y siempre ese efecto de los calmantes desaparece con el tiempo. Cuando el paciente sigue trastornado es por otra cosa y no por los calmantes, pero eso casi nunca pasa. En todo caso, puede traer aquí a Jeff si sigue mal después de unas semanas. Ahí sí tendremos que hacerle exámenes psicológicos, pero dudo que sea necesario”. La mujer se tranquilizó con las palabras del médico, le agradeció y fue a buscar a Jeff.

“Jeff, hijo, ya tenemos que irnos a casa. Todo va a estar bien, te dejaremos descansar y te ayudaremos a recuperarte. Ven, vamos”, le dice a Jeff su madre. Jeff solo la mira y, antes de ir a ver su ropa (estaba con traje de paciente de hospital), se limita a decir: “Ay, mamá, ¡hahahahahahhahahhahaha!”

Una vez que Jeff se puso unos pantalones negros y una sudadera blanca, fue a casa y allí subió hasta su habitación. Su madre se despidió cariñosamente y lo dejó solo, sin saber lo que ocurriría después…

En efecto, esa misma noche, a eso de las doce, la madre de Jeff despertó al escuchar algo en el cuarto de baño. Sonaba como cuando alguien llora mucho y hace sonidos de lamento, y la mujer se preocupó al creer que Jeff estaba en una de sus crisis. Entonces salió de la cama sin levantar a su esposo, y caminó sigilosamente para no despertar a nadie y evitar ser advertida por quien estaba en el baño; incluso, se desplazó pegada a la pared (para que el ocupante no la viera en el espejo o directamente), ya que vio que la puerta estaba abierta, pues la luz amarillenta del baño caía sobre el suelo.

Estando junto al marco de la puerta del baño, la madre de Jeff se asomó discretamente y vio algo horrendo: era Jeff, que había tomado un cuchillo y se había cortado las mejillas, dibujándose una sonrisa.

“¡Jeff, ¿qué haces?! ¡Deja de cortarte! ¡Por favor!”, exclamó la madre de Jeff, aterrada y queriendo llorar. Entonces Jeff deja caer el cuchillo en la lavacara ensangrentada, mira a su madre y dice: “Ya no podía sonreír, mamá. El dolor no me dejaba sonreír. Esto fue muy difícil, pero ahora estaré sonriendo siempre, eternamente”. Mientras escuchaba la delirante respuesta de Jeff, su madre notaba que sus ojos estaban rodeados de negro, que no tenían párpados: era grotesco.

“¡Jeff, tus ojos! ¡Mira tus ojos! ¡¿Qué has hecho?!”, exclamó la mujer, sumida en una aguda desesperación. Nuevamente, Jeff responde en forma demencial: “No podía ver mi rostro, no lo soportaba. Mis ojos siempre se cerraban cuando me veía, pero me harté y me quemé los párpados. Oooooh, ¡ahora siempre veré mi nuevo rostro, ahora jamás volverá a estar todo negro! ¡Negro, mamá, negro!”. La mujer lo mira mientras se le humedecen los ojos, y empieza a retroceder, atemorizada.

“¿Qué pasa, mamá?, ¿no soy bello?”, dice Jeff a su madre, viéndola alejarse. “Claro que lo eres, hijo, solo voy a buscar a tu padre para que vea tu nuevo aspecto”, dice ella y después corre y cierra la puerta de su habitación, temiendo que Jeff pueda incluso matarla.

— ¡Mi amor, despierta, tu hijo se ha vuelto loco! —dice la madre de Jeff a su esposo, zarandeándolo para que despierte.

— ¿Qué tienes?, ¿por qué no me dejas dormir?

— ¡Jeff tiene un cuchillo y está loco!, ¡tienes que sacar el arma ya, aunque sea para evitar que nos mate!

— Ni creas que mataré a mi hijo, eres tú la que está loca. A ver, voy a sacar esa pistola para dispararle en la pierna si se pone demasiado violento. Pero cálmate, ¿no ves que lo pondrás peor si te pones así?

Jeff está fuera, escuchando todo al otro lado de la puerta. Está fuera de sí, ha tenido puras pesadillas sangrientas y siente la necesidad de destruir:

— Papáaaa, papáaaa, mami me dijo que era bello y ahora tiene miedo. ¿Tú también tienes miedo? ¿No soy bello? ¿Por qué quieren matarme?

— Nadie te matará, hijo, por favor suelta ese cuchillo. Nosotros te ayudaremos, tienes que calmarte.

— Pero mami me mintió, papá: ¿no ves que tiene miedo? Ella cree que soy un monstruo, ella me ve como un monstruo. ¿Tú también, verdad?

— Nosotros te amamos, hijo, nunca te veríamos como un monstruo.

— La pistola, carga la pistola —susurra la madre de Jeff, nerviosa.

— ¿Pistooola? ¿Quién dijo “pistola”? ¡Mienten, quieren matarme! ¡Asesinos, asesinos! ¿Creen que soy feo, verdad? ¡Hahahahahaha, hahhaahha! ¡Jeff está muerto, Jeff está muerto! ¿Qué hicieron con él? ¡¿Qué hicieron con él?!

— ¡Por favor!  —grita el padre de Jeff, nervioso y tratando de controlar el enojo que le causa la actitud de su hijo.

— ¿Por favor? ¡Hahahahah, hahahahah, hahahahah! ¡Por favor nada! ¡Mami me mintió!

Jeff empieza a patear la puerta mientras ríe, y su padre está desesperado porque no encuentra las balas de la pistola: al parecer, en algún momento de esa noche, Jeff había entrado sigilosamente al cuarto, había sacado las balas pues sabía que estaban en el cajón del velador, y se había deshecho de ellas. Ahora ya terminó de tumbar la puerta, sus padres gritan, su padre le arroja una lámpara pero Jeff lo esquiva, le lanza el cuchillo en la barriga, lo patea, golpea a su madre y la tumba, y entonces comienza un grotesco espectáculo que es mejor no describir, pero que termina cuando Jeff eviscera a sus padres y esparce las vísceras por la habitación.

Debido a todo el ruido y a los gritos, Liu se había despertado, pero tenía tanto sueño que se volvió a dormir sin preocuparse de lo que ocurría. Ahora despertó nuevamente porque sentía que alguien lo observaba. Lleno de somnolencia, abre los ojos y mira hacia arriba: era Jeff, con su nuevo y monstruoso rostro.

Por un momento, Liu pensó que todo era una pesadilla, hasta que sintió la mano de Jeff en su boca, y lo vio alzar el cuchillo con la otra mano. Entonces luchó desesperadamente, pero Jeff lo dominó sin usar el cuchillo, y estando encima de él le tapó de nuevo la boca, levantó el cuchillo y dijo: “Shhhhhhh, shhhhhh, ve a dormir”. Esas fueron las últimas palabras que Liu y muchos otros escucharon de Jeff, antes de que todo se tornara negro y fueran a dormir, a dormir para siempre...

La primera vez que leí la creepypasta, estaba sola en mi casa, aún puedo recordar, el viento golpeando la ventana, el desesperante sonido del reloj "tic, tac, tic, tac" y esa sensación al ver esa imagen, ese rostro blanco que me atormentó toda la noche, esa sonrisa de oreja a oreja, esos ojos mirándome fijamente. Podía asegurar que alguien me observaba, pero no era así, simplemente, sentía temor, y el miedo corría por mi sangre, pero, a veces, hay que disfrutarlo ¿no?

Aquí se despide LinkGirl y les deseo, buenas noches...


Thick Skeleton Skull